¿Señor
donde Tu estas?
¿Alguna
vez te has preguntado eso? ¿Alguna vez has sentido como si Dios te hubiese
abandonado? -Creo que todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos
preguntado eso. Todo depende en donde nos encontremos en nuestro caminar, en
que etapa de nuestro crecimiento o servicio al Señor estemos. El mayor ejemplo
de esto es Jesús. Jesús siendo hijo, vemos que en Mateo 27:46 se sintió de igual
manera;
-
46 Cerca
de la hora novena, Jesús clamó a gran voz, diciendo: Elí, Elí, ¿lama sabactani?
Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
-
Jesús estaba en la etapa final de su ministerio/servicio,
propósito o llamado como lo quieras llamar, aquí en la tierra. Jesús había hecho
y superado muchas cosas a través de su caminar como hombre aquí en la tierra. Sabemos
que Jesús es Dios, pero vino a la tierra como hombre, era hombre de carne y
hueso. El se hizo hombre (pecado) por amor a nosotros, por lo que El si entiende
por todas las cosas que nosotros ahora pasamos, sentimos y vivimos.
Esperar en Dios no es la cosa más fácil de hacer, yo lo sé.
Pero aquí podemos ver que el tiempo es de Dios, El es Dios de tiempos y
temporadas. El sabe lo que hace. Dios trabaja así, con tiempos y temporadas, a
nosotros solo nos cuesta caminar, esperar y tratar de hacer Su voluntad en lo
mejor que podamos. Hacer Su voluntad no siempre es fácil, en veces ni sabemos cuál
es esa voluntad, pero en momentos como ese lo mejor es seguir caminando en comunión
y escuchar el consejo de la Palabra, y del Espíritu Santo. Jesús habiendo
superado muchas cosas como el desprecio, humillaciones, azotes, calumnias… etc.,
al final conquistó, conquisto la muerte y gracias a Su amor, Su perseverancia y
a causa de un sacrificio tan grande hemos sido nosotros salvados. (Efesios 2:4-5)Y no solo
salvos pero también por Su llaga fuimos nosotros curados. (Isaías 53:5)
***
Mateo 26:39
39 Yendo un poco adelante, se postró sobre su
rostro, orando y diciendo: Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero
no sea como yo quiero, sino como tú.
Si te encuentras en esa etapa de tu vida dónde quisieras
abandonarlo todo, he aquí otro ejemplo, vemos a un Jesús rogando al Padre por,
yo diría fortaleza, aunque así no lo especifique el verso. Jesús quería dejarlo
todo. Me imagino que en su “humanidad”, viendo todo lo que veía a Su alrededor,
los fariseos calumniándole y otros acusándole, cuando todo lo que Él quería era
el bien para ellos mismos, Jesús diría; “Ya no puedo” esta gente es muy incrédula
(eso diríamos tú y yo J) pero
claro está que él oraba así viendo ya que Su hora se acercaba, No se haga mi
voluntad, sino la tuya. Wow! ¡Qué ejemplo a seguir!
-
Escuche a alguien decir; que Dios siendo Padre, así como tú
y yo hubiéramos dado la espalda, o volteado la cabeza para no ver a nuestros
hijos sufrir en un momento difícil pero que tienen que pasar, así Dios no miró
cuando a Su hijo lo crucificaban, porque a Él también le dolía ver por la
injusticia que Jesús, Su hijo pasaba. Y fue por eso que Jesús se sintió abandonado.-
Siempre he dicho que hay momentos que hay que vivirlos, son los que nos hacen fuertes.
Es muy fácil pedirle al Señor que nos libre de algunas situaciones o problemas
que no nos gustan, pero créeme es mejor pedirle que nos de la fuerza y sabiduría
para pasar por esas situaciones, porque al final esos problemas o conflictos
nos hacen más sabios y más fuertes. Y en el tiempo que vivimos ser fuerte,
sabio y llenos del Espíritu Santo no es una opción, sino una NECESIDAD. No solo
por ti o para ti, pero por los tuyos, tu generación.- ¿Has pensado alguna vez,
que tiempos vivirán los niños que se levantan hoy día? Es necesario dejarles un
legado fuerte, capacitarlos con sabiduría, enseñarles a orar, a estudiar la
Palabra (lo cual es una orden que Dios dio en Deuteronomio 11)y creer en ella,
a seguir la guianza del espíritu Santo, porque si no, ¿qué va hacer de ellos?,
y la mejor o única manera de dejar ese legado es ellos viéndonos a nosotros haciendo
lo mismo, pasar y conquistar las pruebas
o situaciones que enfrentamos en nuestras vidas. Es muy fácil hablarlo, y no
tan fácil vivirlo, pero si se puede.
Hay muchas personas hoy día desesperadas, algunos hasta quitándose
la vida (y esto lo hablo con amor, humildad y mucho respeto, si te sientes
desesperado busca ayuda… por favor) pero creo fervientemente y es por esta
misma razón que siempre hablo de que viviremos momentos difíciles, no puedo
hablar de que todo siempre será color de rosa, porque eso no es verdad. Muchos fueron
enseñados de esta forma y hoy día no saben qué hacer cuando llegan a la
temporada de tiempos difíciles, y créeme
que llegara. Ahora, no te quiero desanimar, sino al contrario quiero crear en
ti un pensamiento o más bien empoderarte a que te prepares, a que tengas muy en
claro quién es Dios en tu vida y sepas que vas hacer en esos momentos. Aprovecha
los tiempos buenos para llenarte, estudiar y buscar, conocer las escrituras y
tenerla como pilar en tu vida, es ella la que te ayudará en los momentos difíciles
y rodéate de gente de fe y gente con experiencia.
En otra ocasión voy a escribir sobre la salud mental, es
muy importante cuidar lo que pensamos.
Pero para finalizar, te animo a que sigas creyendo,
sigue marchando todo pasara, algún día mirarás atrás y dirás; ¡wow! ¡Yo viví
todo eso, y estoy de pie!-Jesus término, conquistó y hoy está sentado a la diestra del Padre y no solo eso, si no que está preparando morada para ti y para mí, !Aleluya!... así que siempre recuerda y repite; Mi casa y yo serviremos a Jehová.
Cuando no
encuentres nada fuera o dentro de ti mira hacia arriba
*TODO LO PUEDO EN CRISTO QUE ME FORTALECE*
Filipenses 4:13
¡Bendiciones!


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